Manifiesto piqui piqui

Titulo de performances con el artista Berio Molina en Potevedra
El Manifiesto Piqui Piqui es una propuesta de arte de acción en colaboración con el artista sonoro Berio Molina.
Presentado en la Sala X de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, dentro del programa de las Residencias Paraíso, organizadas por el Colectivo rpm, en Octubre del 2019.
 

Manifiesto piqui piqui

#hackpiquipiqui

  1. La acción-piqui debe ser rápida. Pensarse, ejecutarse y registrarse en un solo día.
  2. La acción-piqui es un acto de hackeo de la realidad, de modificar algún elemento que rompa con la normalidad, con la cotidianidad, con los códigos de lo normativo, de lo ordinario.
  3. En la acción-piqui solo se pueden utilizar los objetos del propio lugar. Solo se pueden llevar objetos ajenos si substituyen o modifican a alguno ya existente.
  4. La acción-piqui debe funcionar como una unidad por sí misma.
  5. La acción-piqui debe poder montarse en un video que no dure más de 60 segundos sin que pierda el sentido de la misma. El video debe publicarse en internet (teniendo en cuenta siempre que esto puede suponer un peligro para la accionista-piqui).
  6. Todo lo que aparece en el video-piqui debe corresponderse con lo que sucedió delante de la cámara de un móvil. No habrá trucos de montaje salvo los posibles cortes de fotogramas. Se debe mantener una misma unidad espacial y temporal.
  7. El sonido del video-piqui debe ser totalmente diegético. Si hay música tiene que estar presente en la propia escena.
  8. La acción-piqui debe integrar tres espectadores: el propio accionista (tiene algún conocimiento de lo que va a pasar); la gente que se encuentra en el lugar de la acción (no tiene ningún conocimiento de lo que va a pasar y tampoco espera algo); la gente que va a verla posteriormente en internet (tiene poco conocimiento sobre lo que va a pasar y puede que sí espere que pase algo).
  9. El cuerpo de la accionista-piqui no puede ser nunca el sujeto de la acción. El sujeto es la realidad-situación en la que esta sucede.
  10. La accionista-piqui puede rehacer otras acciones-piqui. Las acciones-piqui son de dominio público, cualquiera puede hacerlas en cualquier lugar.

Los diez puntos del manifiesto se resumen en uno: hackear la realidad.

Las acciones piqui se reconocen por el hashtag #hackpiquipiqui

 

ALGUNAS ACCIONES PIQUI PIQUI

Piqui Piqui
en la plaza de las palomas

Una persona piqui (a) compra varias bolsas de  patatillas y va a una plaza donde haya palomas. Esparce las patillas en el suelo haciendo un rectángulo, una cama. La persona piquipiqui (b) se tumba en la cama hecha por las patatillas, apoyándose lentamente desde los pies hasta la cara, sintiendo todos los sonidos de los crujidos en el cuerpo. Después de un tiempo se da la vuelta, retoza y cuando quiere se levanta y se va.

Piqui Piqui
en el bar

Dos personas piqui piqui entran en un bar. Llevan consigo un periódico del día hackeado, en su interior lleva escondido el sistema que llevan as postales sonoras. Cuando se abre el periódico suenan unos sonidos hechos con la voz, gravados previamente. Se deja el periódico en una mesa o en la barra del bar y se espera a que alguien lo coja. Se puede repetir la acción, en el mismo bar, siempre y cuando la persona que hizo sonar el periódico por primera vez pase a formar parte del equipo piqui piqui y no le diga nada al próximo. Si no es así se cambiará de bar.

Piqui Piqui 

en las tiendas. Baile de alarmas 

Una persona piqui piqui va andando por una calle comercial cualquiera de calquier ciudad.

En la ropa, por los brazos y hombros, lleva pegadas etiquetas de alarmas.

Entra por la puerta y se para debajo de los arcos de seguridad. La alarma suena y se pone a bailar hasta que quiera o le echen.